Quiénes somos | Gestalt Asistida con Perros - Madrid

“Aprender no es más que descubrir que algo es posible. Enseñar es mostrarle a alguien que algo es posible.”
Fritz Perls

Conóceme y anímate a descubrir-te:

Marian Orellana

Marian
Marian

Siempre sentí atracción por el mundo de la psicología. Me licencié en Sociología pensando erróneamente que no tenía mucho que aportar en este sector, pero siempre tuve la mirada puesta en todo lo relacionado en el trabajo con las personas. Realicé formaciones, voluntariados…. Y no vi claro el camino hasta que hice la Formación en Terapia Gestalt y lleve a cabo mi propio proceso de autoconocimiento. Durante toda mi vida he vivido rodeada de animales, les necesito a mi lado y confío plenamente en su sabiduría natural. Así que, en paralelo, sentí la necesidad de investigar como es el trabajo terapéutico con animales, primero con caballos y posteriormente con los perros. Ambos caminos, el de la terapia y el de los animales, se juntaron naturalmente. Mi búsqueda llegó a su fin cuando Pluma apareció en mi vida, obligándome a poner conciencia en mi forma de relacionarme con ella y como afectaba en mi relación con el mundo. Ambos recursos se unían, la terapia Gestalt y los perros, y la potencia de ambas me hizo animarme a compartirlas con el mundo.

Formada en Terapia Gestalt en la escuela Equipo Centro Psicoterapia Formación. Miembra de la Asociación Española en Terapia Gestalt (AETG). Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología, en la Universidad Complutense de Madrid. Formación en Eneagrama con Juan José Albert en IPETG, en Terapia Asistida con Perros en la escuela Educan con Carlos Alfonso López García y Formada en Transferencia Emocional en Terapia Asistida con Animales. Postgrado Gestalt en Formación Corporal por Equipo Centro Psicoterapia Formación.

Pluma

Abril 2014 – Enero 2020

Pluma

Pluma murió con casi 6 años, en Enero del 2020. Aun le faltaban unos meses para cumplir los 6. Vino para acompañarme en un camino personal y profesional de mucha envergadura, claro que eso en un inicio no lo sabíamos. Tenia 1 mes cuando ya hacia sesiones terapéuticas de prueba con ella, para ver que necesitaba a nivel de adiestramiento. Ya apuntaba maneras. Fue una ardua labor acostumbrarnos la una a la otra, pero ha sido un regalo del universo. Vino a enseñarme sobre mi y sobre mi profesión, a demostrarme que no hay una única forma de ser ni una única forma de trabajar con un perro. Que cada persona y cada perro son únicos y yo como terapeuta debía flexibilizar ahí. No hay perros buenos o malos, situaciones buenas o malas, sino que mi función es, dar espacio a todo ello, sea lo que sea, y resultó ser mágico. Vino a demostrarme que tengo que aceptar y querer tal cual se es, tal cual surja, tal cual se está en el mundo. Me rompió estructuras, rigideces y me dio un millón de respuestas. Me enseño a amar, a vincular, a entregarme y finalmente se fue, dejándome una cosa muy clara: esto es, lo realmente importante de la vida, los demás temas, son circunstanciales. Siempre, aunque ya no esté, será una pieza importante en mi vida y en mi línea de trabajo.

Si estas interesado/interesada en iniciar un proceso terapéutico individual o grupal, con perro o sin él, ponte en contacto conmigo sin compromiso. La primera cita es gratis.